|
El ballet en América Latina está tomando "un
nuevo impulso" favorecido por la bonanza económica regional pero
necesita más recursos para conseguir la estabilidad que es tan difÃcil
de lograr en esta clase de espectáculos, afirmó este viernes el exbailarÃn
argentino Julio Bocca.
Totalmente aclimatado en su actual
cargo de director del Ballet Nacional del Sodre, la compañÃa de danza
oficial de Uruguay, Bocca habló del estreno del
último espectáculo del grupo, en el que colaboran el español Nacho Duato
y el músico uruguayo Jorge Drexler, entre otros.
"Estoy muy
feliz, dentro de la oficina tengo un muy buen equipo", indicó al hacer
balance de los dos años al frente del cuerpo de baile uruguayo, que ha
dado un gran salto cualitativo en ese lapso de tiempo.
Según
Bocca, sus pupilos "quieren aprender y absorber" conocimiento y para
ello "tienen todas las condiciones", sobre todo logÃsticas, como dos
salas de ballet y un escenario maravilloso, el Auditorio Adela Reta del
Sodre, en el centro de Montevideo, además de "un buen piso (suelo)" para
trabajar, indispensable en la danza.
Sin embargo, siempre
queda algo por hacer. "Necesitan mucho más todavÃa, sobre todo en lo que
es concentración, disciplina. Uno la impone pero parte de cada ser
humano. Son cositas que todavÃa falta mejorar", detalla.
El
Ballet Nacional del Sodre cuenta con 68 bailarines, de los cuales el
setenta por ciento son uruguayos y el resto proceden de Argentina,
Brasil, Paraguay, Venezuela, Perú y España.
Están allà porque
fueron seleccionados en la última audición internacional, realizada en
2011 y a la que se presentaron 148 aspirantes de once paÃses.
La próxima está prevista para este año, también sobre esas fechas, anticipó Bocca a Efe.
Antes, a mediados de junio, cuando termine el actual espectáculo,
titulado "Antony Tudor/Nacho Duato/MartÃn Inthamoussú", en alusión a
esos tres coreógrafos, la compañÃa se dividirán en dos para acometer una
gira nacional y otra por América Latina.
Desde el 17 de
junio, el ballet viajará a Paraguay, Chile, Perú, Colombia, Venezuela y
México con dos programas, uno sobre la obra que representan actualmente y
otro con piezas del venezolano Vicente Nebrada y la argentina Ana MarÃa
Stekelman.
Para Bocca la labor de su compañÃa y de otras como
las municipales de Santiago Chile, RÃo de Janeiro o Sao Paulo
demuestran que "el ballet tiene un nuevo impulso" en la región.
El buen momento del sector queda reflejado también en la reciente
solicitud que asegura haber recibido del Teatro Santo Domingo de Bogotá
para pedirle que arme allà una compañÃa.
No obstante, el
exbailarÃn aclara también que "si no tienes un apoyo económico en el que
puedas programar espectáculos de actualidad, es muy difÃcil que puedas
sobrevivir".
Como buen argentino y a pesar de no ser muy
aficionado al fútbol, Bocca hace un parangón entre el ballet y ese
deporte, en el que solo "los grandes equipos y las grandes figuras"
aseguran el lleno de los estadios.
"Hay un apoyo (al ballet),
no lo voy a negar, pero uno siempre va disfrutando y aprovechando el
momento", porque "es difÃcil saber si hay un proyecto a largo plazo",
profundiza sobra su experiencia en América Latina, donde "es todo a
pulmón".
El exbailarÃn argentino, que durante su carrera
perteneció al American Ballet, actuó en los mejores escenarios del
planeta y que en su despedida en Buenos Aires logró reunir a varios
cientos de miles de personas en una céntrica avenida, es un duro crÃtico
del sistema, aunque asegura que no le interesa la polÃtica.
"Esa cuestión de que la cultura es lo primero que se corta nunca la
entiendo (...) Si hay un presupuesto, lo que es educación, cultura y
salud tendrÃan que ser siempre lo mismo para que los chicos tengan
seguridad para futuro", argumenta.
Defensor de las escuelas de
tiempo completo como fórmula para "sacar a los chicos de la calle y de
las drogas", Bocca se queja de nunca se escuchan "problemas entre los
polÃticos, los legisladores, los ministerios, ellos nunca se bajan el
sueldo, ellos siempre están a salvo".
En Uruguay, paÃs en el
que dice sentirse muy a gusto y donde pretende permanecer hasta 2015,
cuando termina su contrato, "se está recuperando una parte cultural que
se habÃa perdido".
Pero sigue faltando en el paÃs y en el
resto de América Latina "una escuela donde tengas primaria y secundaria,
y puedas estudiar danza, canto teatro o música", actividades que ahora
son consideradas extracurriculares.
"Hay mucho potencial, hay
que tratar de que todo esto que se hace en Latinoamérica se siga
manteniendo, que haya una escuela de danza como corresponde, seguir
luchando para que la educación y la cultura vayan de la mano", remata.
|