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Un grupo de estudiantes ocupó en la madrugada
del jueves la Casa Central de la Universidad de Chile, en apoyo a los
alumnos secundarios que han protagonizado una serie de tomas de liceos y
desalojos policiales, en el contexto de movilizaciones en demanda de
mejoras en la educación.
La toma de la principal universidad
pública chilena, a corta distancia del Palacio de La Moneda y que el año
pasado estuvo siete meses en poder de los estudiantes, fue realizada
por una treintena de alumnos pasada la medianoche (04:00 GMT) de hoy y
al margen de la Federación de Estudiantes del plantel (FECH).
"Nosotros los universitarios estamos dando vuelta la espalda a nuestros
compañeros secundarios, quienes han aguantado firmes en su posición",
dijeron a través de Twitter los ocupantes, aglutinados en el colectivo
"Toma Casa Central 2012".
"Mientras dormimos cómodos en
nuestras casas, los secundarios toman y retoman sus liceos y son
violentamente desalojados y detenidos", añadieron e invitaron a la
comunidad universitaria a sumarse a la acción.
Al lugar llegó
durante la madrugada Gabriel Boric, presidente de la FECH, para
constatar, según dijo a los periodistas, si los ocupantes eran alumnos
de la universidad.
Agregó que el plenario de la FECH analizará
si avala la iniciativa y criticó el silencio del ministro de Educación,
Harald Bayer, que "no ha querido escuchar" mientras el conflicto
estudiantil se extiende.
Los estudiantes chilenos abogan desde
el año pasado por una educación pública, gratuita y administrada en el
nivel básico y secundario por el Gobierno central y no por los
municipios, como ocurre en la actualidad.
A nivel
universitario, buscan el fin del lucro existente en muchos centros
privados y de los altos costes de las carreras, que deben solventar con
créditos del sistema financiero.
El Gobierno ha respondido con
ofertas de créditos más baratos, más becas y una reforma tributaria que
se discute en el Congreso, que busca recaudar hasta 1.000 millones de
dólares para la Educación, pero se niega a los cambios estructurales del
sistema que exigen los estudiantes.
Este jueves, 139
estudiantes secundarios fueron detenidos por la policía, que tras una
orden del alcalde de Santiago Pablo Zalaquett, desalojó por la fuerza
varios liceos ocupados por los alumnos, aunque de forma paralela otros
establecimientos fueron tomados por los estudiantes.
Entre
ellos figura el histórico Instituto Nacional, situado junto a la Casa
Central de la Universidad de Chile, que en la madrugada fue ocupado por
un número indeterminado de alumnos.
Los desalojos se
trasladaron durante la noche y la madrugada al sector de Providencia,
cuyo alcalde, Cristián Labbé, había advertido que no permitirá tomas de
colegios este año.
En ese contexto, la policía desalojó los
liceos femeninos "7 de Niñas" y "Carmela Carvajal", y detuvo a 49
alumnas, según fuentes policiales.
Los padres y apoderados de
las alumnas denunciaron que la acción policial se llevó a cabo con
violencia y sin dar a las niñas la posibilidad de una salida pacífica.
La policía también irrumpió en el liceo "Arturo Alessandri Palma",
pero no encontró a nadie, pues los alumnos que lo ocupaban habían
escapado.
El portavoz de La Moneda, Andrés Chadwick, recalcó
anoche el rechazo del gobierno a las tomas de colegios y ofreció a los
alcaldes la fuerza pública "cada vez que sea requerida" para desalojar
cualquier establecimiento que sea ocupado.
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