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La protesta de agentes de las fuerzas de
seguridad argentinas en demanda de mejoras salariales entró este viernes en su
cuarto dÃa con estampas tan variopintas como mensajes entre los
"camaradas" gendarmes, consignas de izquierda y temas de Pink Floyd para
entretener la espera entre "mate y mate".
El Gobierno de
Cristina Fernández volvió a convocar a una delegación de los agentes
para trata de buscar una salida al conflicto, el primero de este tipo en
Argentina, mientras se desinfla la movilización frente a las sedes de
GendarmerÃa y Prefectura (Guardacostas) en Buenos Aires, donde hoy
apenas se mantenÃan unas decenas de efectivos.
No obstante,
Raúl Mazza, portavoz de los acampados, asegura que continuarán con la
protesta en la calle, donde en estos dÃas se han escuchado de boca de
los agentes vestidos de verde olivo lemas inspirados en consignas
izquierdistas, como "la fuerza unida, jamás será vencida" o "el sueldo
no se toca", y hasta éxitos de Pink Floyd.
La sombra del grupo
británico se coló en la protesta que mantienen los efectivos en la
provincia de Córdoba, donde la banda de música de GendarmerÃa sorprendió
a propios y extraños el jueves con la interpretación de "Money"
(dinero) para acompañar el reclamo salarial.
Según el diario
ClarÃn, estos músicos ya tienen experiencia en este tipo de sorpresas
porque se hicieron famosos en la provincia durante los actos por el
Bicentenario, en 2010, cuando improvisaron sin libreto versiones de
éxitos como la "Macarena" (Los del RÃo) o "Thriller" (Michael Jackson).
Por primera vez, GendarmerÃa y Prefectura, los dos cuerpos más
importantes de las fuerzas de seguridad argentinas, se han unido para
reclamar una revisión de sus condiciones laborales y exigir un sueldo
mÃnimo de 7.000 pesos (unos 1.100 euros) en "blanco", es decir, en
nómina.
Además, piden garantÃas de que no habrá represalias
para los promotores de la protesta, que comenzó el martes en respuesta a
una reordenación salarial que suponÃa recortes del 30 al 60 por ciento.
Los reclamos salariales de gendarmes y prefectos suponen un
presupuesto extra de 3.000 a 4.000 millones de pesos (entre 600 y 800
millones de dólares) al año, según estimaciones de medios locales.
Ante estas cifras, no es de extrañar que el Gobierno haya pedido
hasta el próximo martes -una vez que pase el fin de semana y del festivo
nacional del lunes- para responder a las demandas.
Un
planteamiento que no ha satisfecho a buena parte de los efectivos, que
han aprovechado la protesta para destapar viejas reivindicaciones, desde
la inclusión en nómina de todos los conceptos de sus salarios hasta
mejoras en las prestaciones sanitarias, en las ayudas de vivienda y en
las condiciones generales de trabajo.
"Mantendremos el reclamo
y esperaremos a que vuelvan de la jornada larga de vacaciones los que
manejan el Ministerio de Seguridad", dijo Óscar Gaona, un
gendarme retirado que ha participado en la protesta desde su inicio.
"Ellos quieren llevar a un desgaste a los gendarmes para que se
cansen y se vayan, pero van a permanecer ahà y las familias van a venir a
capital solidariamente y se va a hacer una caja solidaria, el gendarme
está acostumbrado a este tipo de compartir", insistió.
Gaona
denunció que en los últimos dÃas "las amenazas son normales, es el común
denominador" para intentar frenar la protesta, en especial, añadió, en
el interior del paÃs.
Mientras aguardan el desenlace de las
negociaciones con el Gobierno, decenas de efectivos acampados frente a
las sedes de GendarmerÃa y Prefectura en Buenos Aires se aprovisionan de
"mate", la infusión tÃpica del RÃo de la Plata, para calentarse durante
la jornada y se preparan para aguantar el largo fin de semana porque,
como dijo hoy Raúl Mazza, "el gendarme vive asÃ, aguantando".
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