Enviado por Manny García-Tuñón - dic 05, 2012
La semana pasada me enteré que un amigo, dueño de una constructora en el centro de la Florida, murió repentinamente de complicaciones derivadas de una infección. Además del dolor de perder al padre, su hijo, quien ha estado trabajando en la empresa desde hace años, se enfrenta ahora con la responsabilidad de reemplazar a su padre y dirigir la compañía, un papel que él admite no estar preparado para asumir porque ellos nunca hicieron un plan de sucesión. Desafortunadamente, no están solos. De acuerdo con estudios nacionales, solo 1 de cada 4 empresarios hispanos tiene un plan de sucesión para su negocio.