En 2002, la compañía minera canadiense Pacific Rim recibió permisos preliminares para explorar la posibilidad de extraer oro en el norte de El Salvador. Sus representantes aseguraron a los residentes de la población cercana de San Isidro que el proyecto en la mina El Dorado crearía muy necesarios empleos y desarrollo.
Aunque la compañía insistía en que sus métodos de extracción basados en