Enviado por Edward Schumacher-Matos - nov 28, 2010
El
orgullo nacional es una buena cosa –hasta que el agua le llega al pecho y su
nación se sigue hundiendo. México
aún no está tan hundida, aún, pero partes del país sí lo están. Siete carteles criminales efectivamente
controlan la mayoría de ciudades y los corredores de tráfico de droga cerca de
la frontera con Estados Unidos, así como sus bases y centros de producción en
el interior.