Enviado por Eduardo Bechara - may 22, 2010
Reclamamos nuestros pases de periodistas, entramos al estadio y salimos al terreno de juego. La grama se extiende de forma pareja formando un tapete contra la tribuna colorida en la que asientos azules, rojos y amarillos forman la imagen de los dos toros enfrentados. - Qué escenario tan hermoso. Lástima que Tito no pudiera venir -, dice Siro negando con la cabeza.