Enviado por Mario Jesús Paredes - feb 08, 2010
La historia de la salvación judeo-cristiana consignada en la Biblia se abre, en el libro del Génesis del Antiguo Testamento, con una maravillosa constatación: “Creó Dios todas las cosas y vio Dios que todo era bueno”.( Gen 1,4). Sin embargo, la inocultable tragedia de mal, la abrumadora evidencia de sufrimiento, de dolor, de violencia, de injusticia, de inequidad, de muerte… en el mundo, experimentado en forma de mil conflictos de tipo individual, familiar, social, inter-nacional, hace que el hombre se haya preguntado, desde siempre, por la causa de estos desarreglos, de los atentados contra la armonía primigenia con la que Dios creó y nos creó.