Was it yesteryear when oil companies such as Exxon, BP, and
Chevron were gullibly regarded as good ol’ cowboys, flagships of Western
entrepreneurship, scouting the world for oil taming wild nature and contending
with problematic denizens?
Uno de
estos ‘Indiana Jones’ del petróleo era Nelson Rockefeller y su gigantesca
petrolera Standar Oil de New Jersey.
Al estilo ‘Indiana Jones’, Rockefeller partió hacia la amazonÃa y se
batió con los salvajes que casualmente vivÃan justo sobre gigantescas reservas
de petróleo.
Mientras
que la petrolera de Rockefeller fuera expulsada del Ecuador en 1937, su
competencia la británica Royal Dutch Shell aseguró una concesión para explorar
y explotar 10 millones de hectáreas –casi la mitad del territorio de la nación
andina del tamaño del estado de Nevada- por un perÃodo de 50 años.
Sin
despabilarse ante la ventaja que le sacaron los ingleses, Rockefeller se asentó
justo del lado opuesto de la frontera, en Perú.
Más adelante
la gigante Standard Oil fue sometida a fuertes presiones antimonopólicas por
parte del gobierno federal fraccionando a la petrolera en 37 distintas
compañÃas, entre ellas Exxon, Chevron, y Conoco.
Sin
contentarse con la sola memoria de los años gloriosos de la enorme Standard
Oil, en el 2001 Chevron se fusionó con Texaco formando la cuarta petrolera de
propiedad de inversionistas privados más grande del mundo.
Esta
fusión, que los abogados corporativos suelen comparar a un romántico matrimonio
incluyó un hijo-problema que Texaco tuvo durante su anterior matrimonio con la petrolera
estatal ecuatoriana: esa criatura es uno de los mayores desastres ambientales
que dejara a la selva amazónica sembrada de piscinas de desechos tóxicos y crudo
tras sus operaciones petroleras entre 1972 y 1990.
Obviamente
ChevronTexaco clama haber arreglado los daños dejados por su niño-problema, al
haber limpiado 162 de las 430 piscinas de desechos tóxicos que quedaron en la
selva amazónica.
Mientras
tanto Chevron cabildea ante el Congreso estadounidense para que suspenda una
acuerdo de libre comercio –Atpdea- para presionar a Ecuador a una arreglo más
justo.
La saga
de los cazadores de la amazonÃa perdida continúa; sintonÃcenos para enterarse
más sobre autoridades cómplices, los entretelones de la internacional
telenovela legal, y los moribundos habitantes de la selva.