Latino News and Opinion

Ciencia y latinos, ¿respuesta a la crisis de desempleo?
Por Ana Gamboa / Redacción AL DÍA   
13:10 | 06/28/12
-

El ingeniero Benjamín Flores recibió el 'Premio a la Excelencia en Ciencias, Matemáticas e Ingeniería' en 2009 de las manos del presidente Barack Obama.

En una época en la que la confianza en la economía de EE.UU. se encuentra invadida por la incertidumbre, aun se espera el regreso de aquellos días en los que el país lideraba en cualquier área como la superpotencia por excelencia a nivel mundial.

El desempleo, que subió en mayo por primera vez en once meses y se ubicó en el 8,2 por ciento, es una de las principales preocupaciones de los votantes de cara a las elecciones presidenciales del 6 de noviembre.

Según un estudio realizado por la organización ‘Change the Equation, dedicada a apoyar la educación en áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM), existen 3,6 desempleados por cada posición disponible en Estados Unidos. En cambio existen dos posiciones de empleo por cada desempleado de áreas STEM.

El Departamento de Trabajo de EE.UU. pronostica que los empleos profesionales, científicos y técnicos crecerán 29 por ciento, llevando a la creación de 2,1 millones de empleos nuevos entre 2010 y 2020.

  Pero dentro de estos números tan prometedores existe un problema en la fórmula que llevaría directamente al éxito a innumerables jóvenes estadounidenses. Estos millones de empleos vacíos estás faltos de millones de candidatos con las habilidades necesarias para suplir puestos en áreas científicas y técnicas.

Recientes cifras que representan a la población latina indican que sus jóvenes son buenos candidatos para suplir gran parte de estos puestos con vacantes. El índice de crecimiento de no-hispanos es del 5 por ciento, mientras que el indice de crecimiento de hispanos es 43 por ciento. La edad promedio de los latinos en 2009 fue 27 años, casi diez años más joven que la población en promedio. 

Uno de cada tres hispanos en Estados Unidos son menores de 18 años. La población hispana en EE.UU. ahora sobrepasa los 50 millones y podría ser el doble para el 2050.

Ahora la única fórmula que hay que descifrar es cómo lograr que los jóvenes  de la minoría que más rápido crece en el país sean los próximos grandes innovadores en áreas STEM.

 

¿Los latinos solo son buenos para la mano de obra?

Hace poco el comediante político Stephen Colbert comentó en su programa de sátira que los hispanos se han dedicado a hacer los empleos que los blancos se han rehusado a trabajar. En tono sarcástico comentó “resulta que diferentes etnias cuentan con diferentes talentos, los latinos son buenos para la mano de obra, los asiáticos son buenos para el calculo y los blancos son buenos para opinar en qué son buenas otras personas”.

En un reciente artículo de Forbes escrito por James Marshall Crotty, el contribuidor asegura que durante las últimas décadas los hispanos, sobre todo  inmigrantes, documentados e indocumentados, han hecho el trabajo sucio de Estados Unidos. 

“Conserjes, mano de obra de la construcción, trabajadores de fábricas, empacadores de carne, limpieza de casas, cocineros. Los latinos han realizado estos trabajos con aplomo y casi sin queja alguna. No importa que opinión tenga sobre la inmigración indocumentada, no se puede negar que los inmigrantes hispanos han tomado empleos que la mayoría de estadounidenses evitan”.

Habría que mencionar un poco más seguido al resto de los latinos médicos, matemáticos, físicos e ingenieros que también han sabido contribuir en la fuerza laboral estadounidense.

Profesionales como el chileno Paulo Arratia, profesor de Ingeniería Mecánica en la Universidad de Pensilvania (UPenn), quien llegó a esta posición hace cinco años con un doctorado en ingeniería Química y dos postdoctorados en Física bajo el brazo.

“Cuando estaba por terminar mi licenciatura en Ingeniería Química en la Universidad de Hampton en Virginia, una profesora me sugirió continuar mis estudios con el doctorado. Nunca antes había considerado esa opción”, dijo Arratia.

Para el chileno fue una gran sorpresa enterarse que las universidades estadounidenses le podrían pagar por estudiar un doctorado en ciencias. “Las áreas de ingeniería y tecnología tienen mucha demanda en el mercado del país. Se necesita gente con habilidades técnicas para ser parte del futuro y estos estudiantes son una inversión para las universidades”, agregó.

En otra área de la ciudad de Filadelfia, desde la institución de ciencias naturales más antigua de Estados Unidos, trabaja el botánico mexicano Miguel Pérez, cambió los ecosistemas de las zonas selváticas en México por las históricas colecciones de plantas que resguarda la Academia de Ciencias Naturales de la Universidad de Drexel.

Pérez contó en entrevista que siempre ha mantenido una fascinación por las plantas. Su primer laboratorio fue el jardín de sus padres en México D.F., en donde desde pequeño investigaba como todo un ecólogo profesional. 

“Lo más importante para los hispanos que buscan una oportunidad es que se informen sobre qué recursos pueden utilizar. Si tienen los conocimientos o la pasión, les aconsejo que tomen acción para lograr sus sueños”, dijo Pérez.

En ese mismo museo pero en el departamento de biología se encuentra Betsy Payne, bióloga marina encargada del programa para adolescentes ‘Women In Natural Sciences’ (WINS) iniciativa que se encarga de proveer clases de ciencias y desarrollo de habilidades técnicas dirigidas a chicas del sistema de educación pública.

“WINS no es para aquellas chicas que tienen las mejores calificaciones ni todo el apoyo en casa, sino para las estudiantes de padre o madre soltera que enfrentan retos día a día”, dijo Payne.

Nacida en San Juan, Puerto Rico, Payne tuvo la oportunidad de estudiar Biología Marina en la Universidad de West Florida. Desde hace cuatro años ha estado a cargo de este programa que ofrece un acercamiento a la ciencia y abre un campo de posibilidades en esta área.

“Aunque en la actualidad muchas más mujeres están en el campo de las ciencias, no creo que las mujeres estén a la par de los hombres, especialmente en los grados más altos como las maestrías y los doctorados. Creo que estamos todavía un poco atrás, una de las razones es que quiza las jóvenes no se ven a si mismas en posiciones así y por eso hay que alentarlas”, comentó la bióloga.

 

Más mentores para la ciencia

“Si te pones a pensar en las cosas que la mayoría de la gente da por sentado, todo se resume a alguna ciencia, todo tiene una explicación y siempre es algo fascinante, solo necesitas dejarte sorprender.Creo que los adultos en general pierden esa capacidad que los científicos mantenemos”, dijo Pedro Ducos, estudiante ecuatoriano de la Universidad de UPenn.

Ducos actualmente estudia una maestría en Nanotecnología y planea continuar sus estudios con un doctorado en Física. Originario de la ciudad de Quito y egresado de la Universidad de San Francisco, buscó oportunidades fuera de su país por la falta de disponibilidad de programas de doctorado.

Esa misma razón trajo a la estudiante colombiana María Alejandra Díaz, a buscar un programa de posgrado de biología en Estados Unidos. “No hay muchas opciones de doctorado en Colombia. Me gradué de la Universidad del Valle, en Cali, pero sabía que si quería tener un título más alto para aplicar a un puesto académico debía buscar los mejores programas universitarios”.

Sin embargo, el camino hacia las ciencias para estudiantes hispanos que nacieron o se han desarrollado en el país resulta mucho más complicado. 

En 2011 el Centro de Educación Urbana de la Universidad de Carolina del Sur publicó el reporte “Reduciendo la deuda para aumetar participación latina en programas STEM”, que habla sobre la urgente necesidad de aumentar la representación hispana en estas áreas.

“Hemos vistos buenos números de latinos que completan una maestría o programas de doctorado, pero este grupo permanece falto de representación en las áreas STEM”, declaró Lindsey E. Malcom, una de las autoras del reporte.

El informe también insiste que estudiantes hispanos tiene mayor necesidad de ayuda financiera que cualquier otro grupo, lo cual crea un temor o aversión a la deuda económica en gastos universitarios. “Estudiantes afroamericanos o asiáticos con una deuda económica alta son de 5 a 6 por ciento menos propensos a estudiar un posgrado. Los latinos con una deuda menor son 13,8 por ciento menos propensos a estudiar un posgrado”.

Es por esto que muchos ven una respuesta en instituciones académicas dirigidas específicamente a la comunidad hispana o Hispanic Serving Institutions (HSI). Organizaciones como Society of Hispanic Professional Engineers (SHPE), Latinos in Information Science and Technology Association (LISTA) o todas aquellas universidades que forman parte de Hispanic Association of Colleges & Universities (HACU).

Un líder en el alcance de estudiantes latinos es el ingeniero hispano Benjamin Flores, cuyos esfuerzos por atraer jóvenes latinos de Texas a las carreras de ingeniería y ciencias le valieron un reconocimiento de la Casa Blanca de manos del presidente Obama en 2009.

“En mi propia experiencia como estudiante tuve profesores que veían mi potencial y me involucraron en proyectos. Es muy importante enviar este mensaje a nuestros alumnos hispanos para que puedan desarrollar una visión de lo que constituye ser un físico o un ingeniero con el apoyo de personas que están dispuestos a darles las herramientas”, dijo el ingeniero originario de Ciudad Juárez, México, y actual decano de programas de posgrado del Departamento de Ingeniería de la Universidad de Texas en El Paso (UTEP).

Flores recibió el “Premio a la Excelencia en Ciencias, Matemáticas e Ingeniería” y es un experto en técnicas de retención para estudiantes universitarios de carreras STEM.

“En cuestiones de retos para los estudiantes latinos hay varios factores que tomar en cuenta. En muchas ocasiones los padres de familia no asistieron a la universidad ni cuentan con un título. Es por eso que los jóvenes hispanos necesitan de mentores y redes de apoyo”, dijo Flores.

Para el ingeniero, aunque el camino hacia el éxito no es nada fácil no hay mejor sustituto que el esfuerzo propio para seguir adelante.

“Si se trabaja duro, los frutos van a estar ahí esperando. Obtener un título de posgrado es un trabajo de tiempo completo para poder obtener un buen nivel de vida. Es importante que se den cuenta que hay mucha gente dispuesta a apoyarlos en ese camino”, concluyó Flores.

 

Hits: 944
0 Comentarios
Su opinión es importante. Escríbala aquí.
This content has been locked. You can no longer post any comment.

busy
 

videos

pontealdia.com en facebookpontealdia.com en twitter