El
documental "Papeles", de la
directora Anne Galisky, retrata las vidas de jóvenes indocumentados,
la mayoría de ellos hispanos, que han crecido en Estados Unidos y
ven su futuro truncado al cumplir 18 años.
Cinco jóvenes hablan
por primera vez frente a la cámara sobre sus
sueños, sus retos y su miedo a la deportación, e intentan ser la voz
de los dos millones de menores sin papeles del país.
En una
entrevista la directora del filme asegura que
quería conseguir que el público estadounidense "conociese y
reconociese" el problema de estos jóvenes, a los que, en su opinión,
no se les puede dar la espalda.
"Este es su hogar. Los
necesitamos. No podemos permitirnos perder
su pasión, su inteligencia, su motivación... Son necesarios para
nuestra economía, para nuestra sociedad", asegura.
La mayoría de
ellos nacieron en un país del que poco recuerdan,
como la guatemalteca Mónica, que adora ir de compras como "la típica
adolescente estadounidense", señala una de sus profesoras en el
documental, y quien sufrió la deportación tras la película.
Bajo
la actual legislación, menores indocumentados como ella
pueden cursar sus estudios primarios y secundarios sin riesgos ante
la ley y, en algunos estados está expresamente reconocido su derecho
a ir a la universidad.
Pero cuando cumplen dieciocho años, sus
solicitudes de ingreso y
de ayudas financieras son denegadas, no pueden acceder al mercado
legal y viven pendientes de la amenaza de la deportación.
Una de
esas barreras legales es, de hecho, el origen del
proyecto. En 2007 una ley en Portland (Oregón) obligó a sus
ciudadanos a presentar su número de Seguro Social para solicitar el
carné de conducir.
Como mentoras de un grupo de jóvenes de
barrios deprimidos en esa
ciudad, Galisky y la productora Rebecca Shine les enseñaban a
conducir y les impresionó el impacto que aquella medida tuvo sobre
esos jóvenes que se daban cuenta, por primera vez, de que su futuro
estaba ligado a tener o no papeles.
"Estaban muy frustrados. Nos
preguntamos qué podíamos hacer y la
película fue nuestra respuesta a hacer algo para que mantuvieran sus
esperanzas", explica.
En pocos meses, el documental se convirtió
en un movimiento que
pasó de historias locales de Portland a historias de todo Estados
Unidos.
Hasta 160 jóvenes participaron en la organización, la
captación
de fondos y la búsqueda de voluntarios, y contribuyeron con poemas e
historias que fueron publicados en un libro, y un disco con
canciones de artistas hip-hop y las voces de entrevistados.
El
hispano José Luis Juanes fue uno de los fundadores del Grupo
Juvenil, el colectivo que surgió con "Papeles" y se encargó de
organizar marchas, manifestaciones, graduaciones ficticias en
parques y hasta de "ir de puerta en puerta" a pedir donaciones,
relata.
Aunque él tiene papeles, asegura que impulsó el
proyecto para
"dar voz" a hispanos como él, "que tienen valores estadounidenses y
necesitan salir adelante".
Sus únicas salidas son aceptar las
condiciones del mercado
laboral ilegal o volver a empezar sus vidas "si pueden" en sus
países de origen, explica.
Sobre la primera opción, Simone, una
joven de origen jamaicano,
describe, sin mostrar su rostro en el documental, la explotación y
la espiral sin sentido de trabajos en la que vive desde que se
graduó del instituto.
"Salir de las sombras" y "contarles a
alguien su situación", como
lo hizo Simone, cuyo nombre es falso como el del resto de
protagonistas del film, es "la clave" para enfrentar el problema,
según la directora de la cinta.
"Era un gran riesgo, pero ahora
(los protagonistas del
documental) están bien y sienten que han hecho algo que los
distingue. Están inspirando a toda una generación diciendo 'Aquí
estoy, no tengo papeles y pertenezco a este país", afirma.
La
distribución independiente del filme de la productora Graham
Street Productions se basa en el apoyo de asociaciones, colectivos
pro inmigrantes, colegios, universidades y templos de todo el país.
Los
promotores se han puesto como meta llegar a las mil
proyecciones y, por el momento, han alcanzado unas 300, que han
reunido a más de 25.000 espectadores.