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El atleta de origen mexicano Leonel Manzano dijo este jueves que espera que su medalla de plata en la prueba de 1.500 metros en los Juegos OlÃmpicos de Londres sirva para motivar a los jóvenes hispanos a seguir sus pasos.
"Quiero que otros vean mi camino hasta llegar aquÃ, y cómo una persona pequeña como yo pudo llegar a obtener este triunfo y se inspiren a luchar", aseguró Manzano en entrevista telefónica desde Londres.
Manzano, que dijo sentirse orgulloso de representar a la comunidad hispana en Londres 2012, aseguró estar emocionado por ser el primer medallista estadounidense en esta prueba en más de 40 años en esta prueba de mediofondo.
"Me siento muy orgulloso y honrado de ser la persona que pudo llevar a Estados Unidos de nuevo a esa marca", declaró Manzano.
La última vez que un atleta estadounidense ganó una medalla en la categorÃa de los 1.500 metros fue en los Juegos de México, en 1968, cuando Jim Ryun quedó por detrás del keniano Kipchoge Keino.
El atleta, que llegó a la meta 71 décimas después del argelino Taofik Makhloufi (3:34.08), reconoce aún sentirse conmovido por la emoción.
"Al terminar la carrera me sobrellevó una emoción muy grande, porque han sido muchas las barreras que he tenido que llorar y pasar para llegar a este momento. Sentà muchas cosas a la vez y fue cómo si me quitaran un peso de encima", explicó el deportista, nacido en Dolores Hidalgo (México).
Manzano, que emigró sin documentos a Estados Unidos cuando tenÃa cuatro años con sus padres —según Lets Run—, se cubrió emocionado con las banderas de Estados Unidos y México al culminar la carrera este pasado lunes, lo que despertó una controversia en las redes sociales.
"Estados Unidos es mi hogar y estoy muy orgulloso de haberlo representado. Amo este paÃs y no lo cambiarÃa por nada, pero mis raÃces son mexicanas y también me siento muy orgulloso de poder cargar las dos banderas", señaló el mediofondista.
El atleta espera que sus logros sirvan de inspiración a otros menores hispanos a seguir sus pasos y convertirse en los atletas del futuro.
Con 165 centÃmetros de altura y un corazón equivalente al de una persona de más de dos metros, Manzano ha sido comúnmente descrito por sus seguidores como "un (Ford) Pinto con el motor de un Ferrari".
"Como atleta por ahora seguiré corriendo y entrenando fuerte y si Dios quiere poder estar en los próximos Juegos (RÃo de Janeiro, en 2016) y fuera de la pista poder seguir ayudando a los niños a través de mi fundación", finalizó Manzano.
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