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Mientras los políticos batallan con el presupuesto propuesto por el presidente Barack Obama, en Washington existe una oportunidad de 4,1 trillones de dólares que algunos en el Congreso desean mantener oculta, señaló la America´s Voice, una organización en pro de los inmigrantes.
Señala que ésta representa 1,5 trillones de incremento en el Producto Interno Bruto (PIB) en diez años, mientras que una deportación masiva significa 2,6 trillones en pérdidas en el PIB en diez años.
La reforma migratoria integral haría crecer la economía al asegurar que todos los trabajadores y empleadores paguen lo que les corresponde en impuestos y sigan las reglas. Incrementaría el piso salarial de todos los trabajadores y pondría fin a la economía subterránea en la que empleadores inescrupulosos toman ventaja de los empleados y de los empleadores honestos que hacen las cosas correctamente.
La agenda irreal del cabildeo anti inmigrante de una deportación masiva afectaría la salud económica de la nación y lanzaría a la economía subterránea a las sombras, señala la organización.
Un nuevo reporte llamado "Elevando el piso salarial de los trabajadores estadounidenses: Los beneficios económicos de la reforma migratoria integral", publicado por el Centro de Política de Inmigración (IPC) y el Center for American Progress (CAP), muestra que una política de reforma migratoria integral haría incrementar el PIB de Estados Unidos el 0,84 por ciento durante diez años o un acumulado de 1,5 trillones de dólares.
El reporte también concluye que deportar a cuatro millones de trabajadores y sus dependientes -la mitad de la fuerza de trabajo indocumentada- tendría un impacto catastrófico en la economía, bajando el PIB en 2,6 trillones de dólares en diez años.
El conservador Instituto CATO también encontró que un enfoque de reforma integral beneficiaría a la economía, mientras que las políticas para reforzar medidas restrictivas centradas en la aplicación de leyes migratorias, perjudicarían a la economía. De hecho, el Instituto CATO halló que la diferencia que los hogares estadounidenses ganarían o perderían al aplicar las mejores o peores políticas de inmigración sería de 260 billones de dólares al año.
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