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El gobernador de Puerto Rico, Luis Fortuño, defendió en Nueva York que los puertorriqueños deben ser consultados sobre si desean continuar con la actual relación política con Estados Unidos, tal y como propuso su administración en un proyecto de ley presentado al Congreso estadounidense.
"Puerto Rico es la gran tarea inconclusa de la democracia estadounidense", aseguró el gobernante en un discurso pronunciado en la Universidad de Cornell en Ithaca, en el estado de Nueva York, sobre el estatus político de la isla.
De acuerdo con Fortuño, los cuatro millones de puertorriqueños que viven en ese Estado Libre Asociado de EEUU no reciben el mismo trato que sus compatriotas estadounidense debido a las "desigualdades de un estatus político crónicamente disfuncional".
"Mi preferencia sobre el mejor y más indicado estatus de Puerto Rico es bien conocida. Creo en la igualdad. Nuestro pueblo es de asumir plenamente los derechos y obligaciones de la ciudadanía que compartimos", manifestó.
El gobernador concluyó su discurso afirmando que ve "un Puerto Rico que finalmente tome su justo lugar en la mesa de la familia estadounidense, con los mismos derechos y deberes que todos los demás".
En opinión del gobernante, consultar a los electores sobre su destino político "es lo correcto" y así lo prueba el respaldo que 181 miembros de la Cámara de Representantes, tanto demócratas como republicanos, dieron al proyecto de estatus presentado el año pasado por el representante de Puerto Rico en Washington, Pedro Pierluisi.
El proyecto de estatus, denominado Ley de Democracia para Puerto Rico (HR 2499), aguarda por ser incluido en agenda para la votación final del pleno de la Cámara de Representantes, tras ser aprobado por su Comité de Recursos Naturales en 2009.
Luego tendría que llegar al Senado y, cuando esta cámara lo aprobara, tendría que ser convertido en ley por el presidente del Gobierno federal, Barack Obama.
Si el proyecto de estatus presentado por Pierluisi es aprobado, autorizaría al Gobierno de Puerto Rico a realizar un plebiscito para consultar a los electores si desean mantener el actual estatus de Estado Libre Asociado, o si prefieren modificarlo.
Puerto Rico es un territorio de EEUU desde 1898, con gobierno propio, pero depende de este país en materias como defensa, política monetaria, asuntos de inmigración y aduanas, entre otras.
Si la mayoría de los electores apoyara el estatus actual, el gobierno estaría entonces autorizado a realizar una consulta cada ocho años.
Si por el contrario, prefiere un estatus diferente, entonces se realizaría una segunda consulta para escoger entre tres opciones: independencia, anexión y soberanía en asociación con EEUU.
La pasada semana, el grupo de trabajo de la Casa Blanca sobre el estatus político de la isla realizó una audiencia en Puerto Rico en la que se escuchó a representantes de los tres principales partidos políticos de la isla.
Previo a su discurso, el gobernador se reunió con el presidente de la Universidad de Cornell, David Korton, y varios profesores que forman parte de su Centro Nacional de Astronomía y la Ionosfera, que opera el Observatorio de Arecibo (en el norte de Puerto Rico).
El grupo discutió sobre el futuro del Observatorio y las posibilidades de fortalecer sus fuentes de financiación, que en el pasado han dependido mayormente de la Fundación Nacional de Ciencias (NSF, por sus siglas en inglés).
En el inicio de su discurso, Fortuño habló también a los estudiantes de ese centro de investigación, del que dijo "es patrimonio de la humanidad y realiza investigaciones de valor incalculable".
También detalló la situación fiscal de la isla cuando asumió la gobernación hace un año y las drásticas medidas que ha tomado para afrontarlo, entre ellas el despido de miles de empleados públicos.
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