El excoronel, Théoneste Bagosora, condenado a cadena perpetua al considerársele el “cerebro” del genocidio ruandés de 1994.
El Tribunal Penal Internacional para Ruanda (TPIR) sentenció el jueves a cadena perpetua a tres ex altos cargos militares ruandeses por su participación en el genocidio de 1994 en el país, que dejó más de 900.000 muertos en tan sólo 100 días.
El coronel Théoneste Bagosora, ex director del gabinete en el Ministerio de Defensa y considerado por la Fiscalía como el “cerebro” detrás de las masacres, fue condenado junto con el mayor Aloys Ntabakuze, comandante del Batallón de comandos paracaidistas, una de las unidades del Ejército involucradas en las matanzas, y el coronel Anatole Nsengiyumva, comandante militar de Gisenyi.
El TPIR halló culpables a los tres militares de los cargos de genocidio, crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra al término de un juicio histórico para Ruanda que ha durado más de seis años.
Durante el difícil proceso judicial, que comenzó el 2 de abril de 2002, se acumularon numerosas pruebas, ocho veces más de las que se normalmente se utilizan.
El genocidio comenzó después de que en la noche del 6 de abril de 1994, el avión privado “Falcon 50” del entonces presidente ruandés, Juvenal Habyarimana, fuera derribado por un misil cuando se disponía a aterrizar en el aeropuerto de Kigali.
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