El pasado 2 de febrero, alrededor de 50 personas salieron a las calles del sur a pedir una reforma migratoria.
Promotores de una reforma migratoria en todo el país han salido a las calles a pedir apoyo a sus congresistas y Filadelfia no fue la excepción.
Esta semana le tocó el turno al representante del Distrito Uno en Pensilvania, Robert Brady, de recibir cerca de 800 cartas firmadas que lo instan a unirse a la causa de su colega Luís Gutiérrez, de presionar al presidente Barack Obama a cumplir su promesa de una reforma migratoria.
La organización JUNTOS, la Asociación de Camboyanos y otros grupos aliados de los inmigrantes marcharon con pancartas y banderas el pasado 2 de febrero hasta la oficina de Brady en sur de la ciudad.
Alrededor de 50 personas, entre ellos, mujeres con niños, jóvenes, mexicanos, estadounidenses y asiáticos, coreaban el “Sí se puede o no se puede” que daba calor a la fría mañana.
A pesar de que el congresista no se encontraba en su oficina envió un comunicado horas después expresando su apoyo.
“Me complace informar que apoyo la ley HR4321 por una reforma de inmigración integral lo más pronto posible. Trabajaré con mis colegas para avanzar con la petición y haré todo lo posible para que se lleve a cabo. Además, de apoyar los derechos de los inmigrantes, me opongo a los esfuerzos por discriminarlos”, dijo Brady.
“Pedir igualdad de derechos para la comunidad inmigrante, que nos dejen trabajar. Le exigimos a Brady que nos ayude a hacer llegar este mensaje a toda la gente que sea necesaria”, dijo durante la marcha Isabel García, quien ha vivido en este país casi tres años y llevaba en brazos a su niña de nueve meses.
Por su parte, Rosa María Díaz Romero, de 18 años y quien ha vivido en Estados Unidos sólo por tres meses, dijo que está muy interesada en una reforma que le permita trabajar para poder pagar sus estudios en México.
“Mi padre se murió, mi madre es ama de casa y vine aquí porque necesito dinero para estudiar Comercio Internacional. Quiero ser alguien y superarme, quiero ayudar a mi país con mi carrera”, dijo la joven.
A la manifestación se unieron residentes de Kensington y Norristown que de igual manera quisieron alzar su voz. Entre ellos, llegó el padre de origen polaco Bruce Lewandowski, de la iglesia Visitación en Kengsinton.
“En mi parroquia tenemos muchos inmigrantes y sufrimos de problemas a causa de deportaciones que separan a las familias. Mis padres fueron también inmigrantes y lucharon por construir este país al igual que lo hacen ellos ahora”, dijo Lewandowski.
Así mismo, una de las manifestantes pidió a la gente dejar el miedo en casa y salir a las calles. “Hay mucha gente que no sale por miedo, pero esta es una causa en la que nos tenemos que unir”, dijo Gloria de la Luz, residente de Norristown.
Además de instar a la comunidad a luchar, pidió a los líderes no trabajar por separado.
“No deben de tratar de luchar por ellos mismos para ser el mejor, esta es una causa que a todos nos pertenece a todos”, dijo De la Luz.
Para más información visite: reformimmigrationforamerica.org.