Latino News and Opinion

¿Qué se puede hacer con botellas de plástico?
Por Ana Gamboa/ Redacción AL DÍA   
09:53 | 07/29/11
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Por debajo de una cordillera que corre de oriente a occidente, justo en la zona sureste de Guatemala se encuentra Nuevo Paraíso, un pequeño pueblo tropical con una altitud de 930 metros sobre el nivel del mar, en donde caen aguaceros casi a diario.

Entre caminos empedrados y cafetales viven alrededor de 52 familias. Se trata de unos 300 habitantes, en su mayoría jornaleros que no cuentan con terreno propio y se ven obligados a trabajar en fincas ajenas. Desde hace tres meses estos guatemaltecos se despiertan día a día para terminar un gran proyecto ecológico: una nueva escuela hecha de botellas de plástico y basura inorgánica.

En medio de este proyecto se encuentra el voluntario estadounidense  de los Cuerpo de Paz Justin Hargesheimer,  que desde hace dos años sometió su solicitud para ingresar en esta agencia gubernamental.

 “Esto es una oportunidad personal para saber cómo es el resto del mundo más allá de las fronteras estadounidenses. Para mí es muy gratificante conocer otras culturas e idiomas”, dijo Hargesheimer.

El estadounidense originario de Fairbanks, Alaska, explicó que Nuevo Paraiso es una zona marginada donde las condiciones de vida son bastantes humildes.  “Aquí existe una gran necesidad de infraestructura y también se trabaja para involucrar y capacitar a la comunidad. Yo trabajo para la municipalidad de El Tumbador, donde desarrollamos talleres de capacitación antes de comenzar el proyecto de la escuela”, agregó.

Hargesheimer estudia una maestría en Administración Pública en la Universidad Estatal de Georgia y es parte del programa Peace Corps Masters International.

Cuando ingresó a los Cuerpos de Paz no tenía idea a que parte del mundo lo iban a enviar. Guatemala resultó ser una opción familiar para él, ya que en su infancia viajó de ‘mochilazo’ con su familia y ha dado clases de inglés en Latinoamérica. 

“Cuado tenía unos ocho años viajamos a México. Salimos de ahí en autobús y tuvimos un tour entre ambos países. Fue una visita de un mes y pasamos tiempo en la ciudad de Antigua (Guatemala) tomando clases de español”, comentó Hargesheimer.

El voluntario llegó a su nueva aventura ecológica en Guatemala en agosto del 2010.

Desde entonces mantiene su blog personal llamado “¡Rayos! or like 27 months in Guatemala”, donde relata el desarrollo del proyecto y su experiencia personal en el proceso.

“Para la construcción de la escuela se utiliza cemento y botellas de plástico que son rellenas con basura inorgánica. Esto es una gran idea para limpiar la zona porque aquí tienen muchos problemas de basura”, dijo Hargesheimer, quien tiene previsto terminar el proyecto para el 15 de agosto.

El proyecto es una colaboración entre la municipalidad de El Tumbador, Cementos Progreso, la organización no lucrativa Americana Hug It Forward y por supuesto la comunidad.

Los residentes de Nuevo Paraíso participaron en el proceso de recolectar 6.500 botellas plásticas y llenarlas con basura como nylon, bolsitas de golosinas, etc.

Así, las botellas se convierten en “eco-ladrillos” que son usados en las paredes de la futura escuela. Esto aparte de ayudar a mantener la comunidad libre de basura, reduce gastos de construcción y enseña lecciones importantes sobre el cuidado del medio ambiente.

La escuela contará con dos aulas donde se impartirán clases de primaria. Se trata de un espacio de 12 metros por ocho que acomodará a estudiantes de cinco a 15 años.

Según Hargesheimer, le encanta la experiencia de convivir con la comunidad y ser parte de ella. “Es muy motivador poder coordinar a la comunidad y a líderes cívicos en la construcción de un recurso que es necesario para los niños y que además les hace  mucha falta”. 

En el más reciente ‘post’ de su blog, escribió sobre un significante progreso en la escuela. “La construcción comienza a tener forma, casi todo el primer piso ha sido llenado con botellas. Lo mejor es que estas son sumamente livianas y hace a la escuela más segura en caso de un terremoto”.

También lleva un conteo de insectos enormes que ha encontrado en su casa (12), su consumo diario de tortillas (11), y el número de terremotos que ha sentido desde que se mudó a la región (6).

“En verdad lo que más disfruto es mi trabajo en conjunto con la comunidad. Me siento orgulloso de ser parte de eso”, concluyó.

La ONG ha construido hasta ahora 10 escuelas de botellas en Guatemala, y su meta es llegar a construír 100.

Para más información sobre este proyecto o como hacer donaciones visite la página www.hugitforward.com

 

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