El pasado lunes un hispano fue baleado por un adolescente de 14 años en la esquina del bloque 4300 de la calle quinta y Bristol. Una patrulla que pasaba detuvo a uno de varios jóvenes asaltantes.David Cruz/AL DÍA
Vecinos y comerciantes del sector de Olney y Nicetown, en el norte de Filadelfia, dicen estar hartos de la situación de violencia que los ha venido plagando en los últimos meses.
“No sólo tenemos que lidiar con la situación de mantenimiento (de obras públicas) sino que también ahora hasta tenemos que preocuparnos de la extrema violencia”, dijo Mercy Mosquero, administradora del restaurante y bar Tierra Colombiana.
Mosquero, residente durante 19 años de esa área, aseguró que este sector ha pasado por rachas de violencia en años pasados, pero nunca como la ola de atracos y asesinatos que se han venido desatando ahí desde hace más o menos un año.
“Yo tengo viviendo aquí 19 años, pero nunca me ha tocado vivir lo que está pasando hoy”, agregó.
Dijo que se siente desamparada por las autoridades, pues todos los días oye de personas heridas, atracadas o muertas. “Muchas veces hasta he sido testigo de crímenes en pleno día”.
El pasado lunes, Mosquero fue una de las testigos de un asalto a un hispano de 31 que aún permanece en estado crítico en el Hospital de Temple.
Según el reporte de la Policía, la víctima fue correteada por un grupo de jóvenes, para luego ser baleada por uno de ellos, de 14 años, que fue capturado por la Policía a una cuadra de lugar de los hechos.
“A mí me tocó ver eso, y lo triste es que fue por quitarle el celular”, declaró Mosquero, quien aseguró que en muchas ocasiones hay gente que pide usar el teléfono del restaurante para hacer reportes de asalto o de violencia de la que ha sido víctima.
Mosquero ha sido testigo también de que muchos de los criminales son niños y jóvenes que andan en la calle y que ahora se dedican a robar los GPS de los vehículos que se estacionan en frente de su local y a lo largo de la quinta.
El martes pasado, a una cuadra del local de Mosquero, personal forense recogió el cuerpo sin vida de Amissi Noikumafabo, quien recibió un tiro en la cabeza de alguien que robó su tienda; además, una ambulancia se apresuró a llevar al Hospital de Temple a una mujer, víctima de un balazo en la sien izquierda.
“A nosotros como comerciantes nos afecta porque la gente ya no quiere venir a visitar nuestros negocios por miedo”, dijo Mosquero, quien para buscar solución a los problemas de seguridad pública, junto con otros vecinos y comerciantes del sector buscan organizar una junta para tratar el tema de inseguridad.
“Si es necesario, yo personalmente iré de puerta en puerta a invitar a que venga la gente”.
Al cierre de esta edición, la Policía no había respondido a AL DÍA sobre las inquietudes de la comunidad de este sector.
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